martes, 21 de octubre de 2014

Registro de Tutoría: Multiplicación y división de polinomios

Registro de Tutoría: Multiplicación y división de polinomios.
Tutora: Leslie Abigail Gómez de Jesús. (alumna de 3º grado)

Escuela telesecundaria “FridaKahlo”                                                       8/10/14
Comunidad de Guadalupe Victoria, Perote.

Aprendiz: Artemio Ríos Rivera (Asesor Técnico Pedagógico del Sector 21 de Telesecundarias en Veracruz)





Lo principal de mi tutoría fue presentarnos.
Le dije -buenos días.
El maestro me contestó-buenos días, me llamo Artemio, ¿y tú?
Yo le contesté -me llamo Leslie.
¡Él me contestó, ya nos conocíamos!
Contesté que sí, no le di aclaración de por qué lo conocía,
por que no me lo preguntó.
Después de presentarnos le dije cuál era mi tema.
Mi tema es “multiplicación y división de polinomios”.
La maestra Cristina me sugirió que le ofreciera los dos temas: “multiplicación y división de polinomios” y “adición y sustracción de polinomios.”
Entonces le ofrecí los dos temas…
Al maestro Artemio le agradó el tema de multiplicación y división de polinomios.
Lo principal que vimos de esta tutoría fue qué era multiplicación. Yo le pregunté qué era multiplicación y me dio algunos ejemplos: la multiplicación es algo así como cuando quieres saber cuántos panes son los que se comieron, o algo así.
Yo le contesté que estaba bien.
Yo le dije que ahora buscara lo que era multiplicación, pero él me contestó que no le gustaba buscar, y me pidió que si le explicaba lo que era. Entonces yo le di algunos ejemplos de señoras con cubetas, pero no daba exactamente mi respuesta. Mi respuesta estaba algo enredada, porque le expliqué que la multiplicación era cuando sumabas algo varias veces entonces mezclé la suma con la multiplicación.
Entonces el maestro me dijo que si la multiplicación era una suma y yo le contesté que no y él me contestó que entonces por qué le había dicho que era una suma. Al preguntarme, el maestro, varias cosas, yo ya no savia como explicarle la definición, así que el maestro me dijo que si le podría prestar algún libro en el cual pudiera buscar lo que era multiplicación. Así que recurrí al libro de segundo grado de donde obtuve información, para la tutoría de multiplicación y división de polinomios. Busqué la secuencia de la tutoría. Le mostré la página en la cual trataba de la multiplicación de polinomios, pero el maestro me dijo que él sólo quería saber lo que era multiplicación, sólo eso.
Entonces el maestro Artemio me dijo que mejor lo buscáramos en el diccionario…
Multiplicación: aumento de un numero varias veces como 4 x 5 así sea el 4 cinco veces o el 5 cuatro veces.
El maestro dijo que ya sabía lo que era multiplicación y que sí, venia relacionado con lo que era la suma, una suma abreviada.
Después de saber lo que era multiplicación o darnos la idea, le propuse al maestro que pusiera un ejemplo de algún problema sobre multiplicación. Él me propuso que hiciéramos un problema cada quien de lo que era multiplicación, yo le contesté que estaba de acuerdo.
Mi problema fue: en mi salón hay 10 compañeros y en una semana  tenemos que trabajar 4 tutorías cada quien.
¿Cuantas tutorías entregamos a fin de semana?
              4 x 10 = 10 + 10 + 10 + 10 = 40    o
              10 x 4 = 4 + 4 + 4 + 4 + 4 + 4 + 4 + 4 + 4 + 4 = 40
Así fue como pudimos dar a conocer que ya nos había quedado claro lo que era multiplicación.
Después de saber lo qué era multiplicación fuimos a lo qué era una expresión algebraica. La expresión algebraica  es la que está compuesta  por números y letras, el maestro me preguntó por qué llevaba números y letras, no le supe contestar porqué ni a mí me lo habían explicado, porque nunca lo pregunté.
Así que en ves de que yo le explicara ¿por qué? él me sacó de esa duda.
Expresión algebraica: está compuesta por letras y números. En la letra no se sabe su valor que tiene.
Las partes de una expresión algebraica son:
                                             El numero 2 es el coeficiente (multiplica a la incognita),
2x3 la x es la literal (es la incógnita),
                                           Y el 3 es el exponente (las veces que se multiplica por sí misma la incógnita).
Si en alguna expresión algebraica no hay coeficiente (por ejemplo: f2) su coeficiente será 1, también si no hay exponente  (por ejemplo: 3z) su exponente será 1.
Después de entender lo que era una expresión algebraica y multiplicación, empezamos a ver cómo se resolvería una multiplicación de expresiones algebraicas.
Primero tuvimos que saber lo que era un monomio, un binomio, y un trinomio.
Monomio: expresión algebraica que esta compuesta un sólo término (ejemplo: 18x2).
Binomio: expresión algebraica que esta compuesta por 2 términos, separados por un signo de más o de menos (ejemplo: 24xy3  + 11y2z).
Trinomio: expresión algebraica que esta compuesta por 3 términos, separados por signos de más o de menos (ejemplo: 52atz + 23tz2 + 9at).
Después de saber  cuales expresiones íbamos a utilizar, vimos lo que era un polinomio. El maestro me preguntó que era un polinomio yo le contesté que era una expresión hecha de 3 términos o más. El maestro me dijo que si lo podía buscar, yo le contesté que sí. Así que recurrí al diccionario pero no lo encontré así qué el maestro me dijo que poli derivaba de muchos y me dio algunos ejemplos con algunas palabras: polígonos, poliglota, en las cuales no solo se trata de una persona o cosa sino de varias. Cuando el maestro me lo dijo, me puse a pensar en que todo lo que me estaba diciendo me estaba sirviendo, para cuando volviera a dar la misma tutoría, tuviera más experiencia sobre ese tema.
Entonces yo ya le podía dar la definición de lo que era polígono.
Polígono:(poli significa mucho o muchos) son 2 o más de dos  (3, 4, 5 etc.) expresiones algebraicas.
2fg8  + 5ht + 19tg2 + 10gh
Después le dije al maestro Artemio que si podría trazar una hoja blanca en cuadritos de 1 cm. No me entendía como lo tenía qué hacer. Después le dije que trazara toda la hoja de un cm2 por lado. El maestro me entendió pero me preguntó que si tenia que ser a fuerza de un centímetro por lado y que si tenia que hacer toda la hoja. Le contesté que sí, pero él me dijo que si podría hacerlo en media hoja; a mi me pareció buena idea, entonces le conteste que si; me volvió a preguntar que si en un cuarto de hoja lo podría hacer, yo le contesté que si; me volvió a preguntar que si podría trazar los cuadritos de 2cm2, yo lo dudé un poco, porque me costaría mas explicarle como iba hacer el trabajo. Pero le contesté que sí. 
Mientras él trazaba el cuarto de hoja en cuadritos de 2cm por lado, yo pensaba cómo le iba a explicar lo que iba hacer. Cuando el maestro acabó de hacer los cuadritos de dos centímetros le dije que trazara 2 rectángulos y 2 triángulos en los cuadritos. Después de trazar los triángulos y rectángulos le dije que sacara el área de cada uno, pero cada cuadrito valía 2 cm, por lo me revolví al explicarle como iba a representar cada centímetro. Así que el maestro Artemio me dijo que mejor iba a trazar sus cuadritos de un  centímetro. Cuando trazó los cuadritos le pude explicar bien lo que le quería decir. Cada cuadrito mide un centímetro cuadrado. Como lo midió, así con los centímetros que media cada lado lo iba a tomar normal.
Ahora sí, me entendió y sacó el área de cada una de las figuras. Después de sacar el área de cada una de las figuras, por medio de la formula, lo comparamos con los cuadritos que se marcan en los triángulos y rectángulos. El resultado de la operación coincidía con lo que se contaba en los cuadritos. Cuando  sacamos  el área el maestro  me enseñó más métodos para sacar el área  de los triángulos y por que salía ese resultado.
Después de sacar el área empezamos con la multiplicación de monomio por trinomio; utilice algunos ejemplos del libro de 2° grado, porque de ese grado era la tutoría. Ejemplo:

2x + 5y + 2xy
        2x
--------------------
4x+ 10xy + 4x2y

El maestro entendió a la primera como hacerla. Como vi que no se le dificulto entender como se hacía la multiplicación, le dicté algunos ejercicios para que comprendiera más como se hacía  la multiplicación. Fue muy fácil que las resolviera solo tubo un error en los signos ( + y - ).
Después de corregir las multiplicaciones de monomios por trinomio, empezamos a ver la multiplicación de binomio por trinomio, pero en esa multiplicación no le di ejemplos, y observe cuáles eran sus dificultades en la multiplicación, para resolverlas. Cuando las resolvió estuvo bien, pero cuando obtuvo el resultado había expresiones iguales y no las había juntado, todo estaba desapartado. Así que le expliqué cómo las tenía que juntar. 
El maestro me preguntó que si se podía juntar algún otro numero: por ejemplo 2x y 6v y yo le contesté que no. Él me preguntó que por qué, le dije que sólo se juntaban los qué eran iguales. Me dijo que entonces tendrían que tener lo mismo (los mismos números y letras) le dije que tendría que tener la misma letra y el mismo exponente. Entonces, el maestro me dijo que tendrían que ser semejantes, le conteste que sí. Después de decirle que se tendrían que juntar los expresiones semejantes le puse otros ejercicios y ahí ya juntó los términos semejantes. Ejemplo:
                 4x+ 2y + 5xy                             En esta multiplicación no ay térmi-
                         2y + 8x                           nos semejantes así que no se puede
                -------------------                     hacer mas chiquita.
          8x2y + 4y+ 10xy2
32x3                                 40x2y + 16xy
-----------------------------------
 32x+ 8x2y + 4y+ 10xy+ 40x2y + 16xy

Después de entender bien cómo se hacían las multiplicaciones de expresiones algebraicas, empezamos con las divisiones de expresiones algebraicas.
Lo principal que vimos de la división de polinomios fue, qué era división.
Le dije al maestro que buscará lo que era división, pero él me dijo que mejor nos pusiéramos a pensar lo qué era. Me dijo que  cuando diera esa tutoría u otra siempre nos pusiéramos a pensar antes de buscar, así llegaríamos a una conclusión y ya no seria necesario buscar su definición. Así que nos pusimos a pensar y lo que pensamos fue: que la división era como cuando reparte un pastel entre tus varios invitados y a cada uno les toca un pedacito. Entonces con todo lo que sabíamos de la división, hicimos nuestra definición.
División: unidad que es repartida en fracciones. Una cantidad que se reparte entre otra.
Después de entender lo que era división le dicté un problema al maestro de división de expresiones algebraicas. Pero el maestro me dijo que primero tenía yo que averiguar si él sabía dividir. En ese instante pensé que era cierto, porque cómo le iba a poner una división si ni siquiera sé si sabe dividir. Así que le puse una división, la cual yo también tuve que resolver porque ni yo sabía el resultado. Cuando acabé de realizar mi división el maestro Artemio ya la tenía realizada. Así que supe que sí sabía dividir.
Después de saber que él sí sabía dividir, ahora si le dicté la división de expresiones algebraicas.
                           9x3y3
                              --------------- =    este fue el resultado 3 x2y
          -3xy2
Cuando le dicté el problema no le expliqué como lo tenía que hacer, él lo hizo solo, sin que le dijera como no tenía que dividir. Y observé que sí lo pudo resolver. Pero cuando lo resolvió me preguntó que, que se tenía qué hacer con los exponentes que si también se dividían. Le contesté que los exponentes sólo se iban a restar, él me preguntó que por qué. No pude contestar lo que me estaba preguntando, y él me ayudó a comprender por qué.
En la división lo que se hace con los exponentes es restarlos por que se estaba pasando al contrario como se hacen el algunas ecuaciones que multiplican.
Lo contrario de suma – resta.
Lo contrario de multiplicación – división.
Entonces si en la multiplicación se sumaban los exponentes, en la división se restaban.
Cuando el maestro me lo explicó entendí muchas cosas de las cuales ni idea tenía por qué.
Después de que me lo explicara le puse algunos ejercicios pero uno por uno. Cuando observé que le había quedado claro como dividir, le puse otra operación de división pero más difícil.

X-1 / x2-7x+6

Al maestro se le dificultó más por que era de dos expresiones. Cuando el maestro la izo no le salió el resultado correcto por que la había hecho de otra forma, de la cual comprobándolo da un resultado que no es correcto y no coincide.
Entonces le expliqué: lo tenía que hacer con la cuenta de casita pero me dijo que lo dejara con la forma en que la estaba haciendo. Después de que lo dejara aun no coincidía con el resultado. Me dijo que ahora si le dijera como la tenía que hacer. Cuando le expliqué el maestro ya pudo resolver bien la división y lo comparó con el trinomio cuadrado perfecto. Cuando el maestro me lo dijo que iba comparado con el trinomio cuadrado perfecto no le entendí, así que me explicó lo que era y por qué se comparaba cuando el maestro me lo explico entendí por que lo había comparado. Después me dijo que no hiciera caso, que había sido una coincidencia, ya que resolvimos otras divisiones y no salía un trinomio cuadrado perfecto. Eso fue lo último que vimos de la tutoría.

Entonces le dije al maestro que hiciera su registro y su guión.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Las experiencias vividas en la lectura y escritura


Las experiencias vividas en la lectura y escritura

María del Carmen Durán Hoyos

 

Desde el mes de octubre del año 2013, llegó a la escuela telesecundaria de Mesa de la Yerba un maestro que se llama Artemio Ríos Rivera para practicar con nosotros la lectura y la escritura.  

En la primera visita del maestro Artemio Ríos Rivera, nos leyó un cuento, “La muerte tiene permiso”, autor, Edmundo Valadez, después  nos preguntó sobre el cuento y pocos contestaron, teníamos miedo de no responder correctamente, éramos un poco tímidos. En seguida nos pidió que  realizáramos un autorretrato. Así lo hicimos.  Al terminar lo leímos ante todos los alumnos y el asesor, para que él nos conociera a través de nuestros escritos. Nos dejó de tarea que completáramos el autorretrato escribiendo más detalles de nosotros, pues lo revisaríamos en su siguiente visita.

 Luego, hicimos círculos de lectura y los alumnos de tercero empezamos a leer el libro llamado Drácula del autor, Bram Stoker, como tarea de este libro fue hacer una reseña de cada capítulo leído. Leímos solo dos capítulos, en estos dos primeros  a mí no me gustó mucho, no me interesaba la lectura, porque estaba muy grande el libro y me hacía que me aburriera, con tan solo verlo.

En la segunda sesión, que vino el  maestro Artemio nos leyó cuentos, uno de ellos llamado “Réquiem con tostadas” del autor, Mario Benedetti. Para que captáramos de qué trataba la lectura, decíamos lo que entendíamos del texto. También corregimos el autorretrato del compañero Gustavo de segundo año. Primero el maestro lo proyectaba en una pantalla con cañón, y el compañero iba leyendo y encontrando los errores de ortografía, nosotros lo ayudábamos buscando en el diccionario sinónimos de las palabras mal escritas.

 Los de tercer año continuamos con la lectura de “Drácula”. De tarea nos dejó hacer un registro de las actividades realizadas en las sesiones y una reseña de los capítulos leídos.

En la tercera visita leímos los cuentos llamados, “La noche de los feos” del autor, Mario Benedetti, “La gallina degollada” y “A la deriva”, del autor Horacio Quiroga. Los alumnos de tercer grado continuamos con Drácula y los de primero y segundo grado se organizaron en equipos para leer un libro de la colección de Lecturas clásicas para jóvenes y niños.

En la cuarta visita nos leyó el cuento “Diles que no me maten”, del autor, Juan Rulfo, corregimos los registro de las alumnas Diana y María Del Carmen de primero.

Los alumnos de tercero avanzamos con Drácula, los demás leyeron su libro correspondiente. Los  jóvenes de primero y segundo se reunieron en equipo para continuar con el libro Lecturas clásicas para jóvenes y niños.

En su quinta visita el maestro nos platicó de la convención de lectura y escritura que se realizará en Banderilla, a la cual tienen que ir dos alumnos de cada grado. Luego, nos preguntó los nombres de los cuentos leídos en las últimas sesiones por lo que tuvimos que hacer un recordatorio de todo lo visto. A los alumnos de tercero nos pidió leer por orden de lista un cuento llamado “En el valle de la sombra”, del autor, Bram Stoker. Después leímos los capítulos correspondientes de Drácula y como siempre se quedó de tarea hacer las reseñas de los capítulos leídos.

En la sexta visita el maestro trajo como compañía a dos maestras, Verónica Paíz  y Laura Citlalli con las cuales Oscar y Johan de segundo año e Irma y conmigo de tercer año, trabajaron en la corrección de los registros.

Los demás alumnos leyeron los cuentos llamados “El eclipse” y “La rana que quería ser una rana auténtica” del autor, Augusto Monterroso. Antes de que se retiraran, el asesor escogió a Johan, Oscar, Angélica y   Natalia porque iban a venir él y otras maestras a trabajar con ellos sobre un tema diferente.

La séptima visita nos reunimos en el círculo y después formamos equipos para leer el cuento titulado “La hermana enemiga” del autor José Revueltas. Para terminar revisamos el registro del compañero Johan de segundo grado.

En la octava visita el asesor nos mostró un programa en su computadora, que trata de poesía, contenía poemas con audio. Como tarea dejó hacer una antología de poemas, que incluyera la portada, prólogo, colofón, el índice, los poemas y cuando estuviera lista, se debía encuadernar.

En la novena visita nos trajo unas copias con refranes para escoger uno y escribirlo en la libreta y nos gustaron, como tarea fue realizar una antología de poemínimos.

En la décima visita el asesor nos mostró unas copias con los signos de puntuación, para qué sirven y en qué se utilizan. Leímos por equipos el libro llamado La peor señora del mundo, del autor Francisco Hinojosa. Luego, hicimos un ejercicio en el que teníamos que acomodar los signos de puntuación y donde va cada uno. El maestro nos ha enseñado como usar los signos de puntuación al escribir un texto, también que al leer hay que respetar los puntos y comas para comprender mejor lo que uno lee.

En seguida,  revisamos unos registros y los alumnos de tercero continuamos con Drácula.  

Las visitas son frecuentes, cada quince días y por mi parte yo estoy aprendiendo a entender un libro cuando lo leo y cómo escribir mejor un texto.

Cuando comencé a leer el libro de Drácula, no me gustaba leer. Conforme fue pasando el tiempo, en cada sesión leíamos uno o dos capítulos. Fue así, que poco a poco  me comenzó a gustar la historia, luego, quería leerlo más seguido, para saber en qué terminaba. Con las visitas del asesor ya tengo más ganas de leer un libro, ahora me interesa leer poemas, cuentos o de cualquier otro tema.

No a todos nos gusta  leer un libro, pero el asesor nos enseñó cómo hacer un poema, incluso ya hicimos una antología, con nuestros poemas. También escribimos un poemínimo, que se lo mostramos al maestro y lo leímos ante todos los alumnos, luego los juntamos e hicimos otra antología. Estos trabajos, se van a mostrar en los encuentros de lectura y escritura que habrá después. 

Gracias al maestro Artemio, cada uno de los alumnos lee mejor, pues respetamos los puntos, comas y tenemos más ganas de leer un libro y escribir cualquier cosa.

martes, 5 de agosto de 2014

sábado, 24 de mayo de 2014

Telesecundaria de Ocotitlán, Veracruz: 30 años de vida.


Telesecundaria de Ocotitlán, Veracruz: 30 años de vida.
Crónica de un estudiante


 José Bulmaro Escobar Ramos



Así éramos hace casi treinta años.
Eran los inicios de los años 80 del siglo pasado, era 1983 cuando terminé la educación primaria en la Escuela “Vicente Guerrero” de Ocotitlán, y éramos aproximadamente unos 20 alumnos los que estudiamos en esa generación: 1976-1982.

Nuestra comunidad, como siempre ha sucedido, carecía de diversos servicios y buenos medios de comunicación, como carreteras en buen estado (entonces teníamos un camino de terracería muy descuidado) y medios para trasportarse; pues sólo existían algunas corridas de autobuses de la línea “Sabana Larga”, propiedad de Toribio Tress (hombre muy conocido en esta región) y los trayectos que realizaba una de las primeras camionetitas “Datsun”, propiedad de Epigmenio Velázquez, quien llevaba viajes a Ixhuatlán, Coscomatepec, Huatusco o Córdoba.

Testimonio periodístico.
Algo significativo al respecto, era que Epigmenio Velázquez tenía horarios establecidos para llevar a los estudiantes que tenían la necesidad o el interés de continuar sus estudios de secundaria, pues ésta sólo se encontraba en la cabecera del municipio de Ixhuatlán del Café, que tenía más servicios educativos desde años anteriores. El señor Epigmenio Velázquez los llevaba a las 7:00 de la mañana y los regresaba aproximadamente entre las 2 y 3 de la tarde. Mis hermanos mayores y algunos de mis amigos grandes estudiaron en la telesecundaria de Ixhuatlan del Café, ya establecida y con instalaciones suficientes para aquel tiempo. Recuerdo que el señor siempre bajaba de su camionetita de color rojo y le decía a los muchachos: “bajando y pagando” y “no corran porque ya los conozco”. Mis hermanos y algunos conocidos me comentaban que aprovechaban que a la entrada de nuestra comunidad, en una curva donde se encuentra el campo deportivo, ellos se bajaban de la camioneta, porque en esa parte había muchos baches y la velocidad del vehículo era muy lenta, entonces corrían a esconderse para no pagar su pasaje y ahorrar un poco de dinero. La situación económica era muy difícil. En un principio mi intención también fue estudiar en la cabecera municipal porque era la única posibilidad de seguir estudiando, yo quería continuar mis estudios para tratar de hacer una carrera profesional.

La casa de Don Vidal, una de las sedes iniciales
de la telesecundaria.
Pero, fue también en el año de 1983, cuando un grupo de habitantes de esta comunidad se interesó por formar un grupo de alumnos, para solicitar una clave para una escuela telesecundaria en esta comunidad de Ocotitlán, perteneciente al municipio de Ixhuatán del Café, Veracruz. Entre las personas interesadas estaban German Flores Moreno, Eugenio Méndez Torres, Aurelio Flores Rodríguez, Simplicio Flores, Cornelio Quezada, Vidal Vargas Velázquez. Estos representantes de los padres de familia formaron un comité pro-fundación y después pro-construcción de la secundaria y se entrevistaron con la profesora Teresa Morales Gargantúa, supervisora de la Zona 18 de Telesecundarias con sede en Huatusco; para esto se contó con el apoyo del profesor Lorenzo Velázquez Robledo, quien después sería supervisor escolar de la Zona 63 de Coscomatepec. La zona escolar a la que correspondía la fundación de la escuela era la de la profesora Morales. Al profesor Lorenzo le pareció un proyecto importante y los alentó a que constituyeran un primer grupo de jóvenes de Telesecundaria. Los padres de familia regresaron con la buena noticia de que se había autorizado, por primera vez, un grupo de telesecundaria para la comunidad de Ocotitlán, pero que debían de esperar algunos meses para obtener la clave oficial.

El primer grupo, de aproximadamente 15 alumnos, empezó a tomar clases en un salón que prestó la escuela primaria “Vicente Guerrero”. A Ma. Esther Flores Velázquez se le pidió que aceptara asesorar al grupo, puesto que había estudiado la carrera de Trabajo Social en la Ciudad de Córdoba, de manera amable aceptó. Tal vez por el compromiso que su papá había demostrado como presidente del primer Comité de Padres de Familia de la Telesecundaria de Ocotitlán.

José Bulmaro, la actual Directora de la telesecundaria
y Artemio Ríos.
El primer año de trabajo fue muy difícil, porque teníamos que compartir instalaciones con la escuela primaria y había algunas peleas entre alumnos. Hubo algunos desacuerdos por parte de los padres de familia de las dos escuelas. A los tres meses llegó la primera maestra oficial, la profesora Judith Trejo Gutiérrez, una persona joven, alegre, amable, siempre fue simpática y agradable. Las mejores clases con ella o bien las que a mí me gustaban, eran las de inglés. Mi maestra decía: “para poder aprender el idioma inglés, es necesario pensar en inglés”, todavía, después de mucho tiempo, aun lo recuerdo. A la mayoría de mis compañeros se les dificultaban las diversas materias, pero casi todos le echábamos muchas ganas para salir bien. Éramos muy buenos alumnos, pero sobre todo éramos muy buenos amigos, teníamos un lema: “siempre ser los mejores”. Y nos designábamos con las primeras letras del alfabeto: “ABC y Asociados”. A: Alejandro Mata Rivera, B: Bulmaro Escobar Ramos y C: Cándido Vidal Lozada. Cómo olvidar a JL (José Luis Flores Velázquez), Luis Enrique Hernández (El Gallo), Antonio Reyes Rojas, Antonio Martínez, Marcelino Vargas Guerrero, Noé Velázquez, Galdino Ramos Reynoso. Las mujeres que siempre respetamos y con quien nos relacionamos de una manera sana y amistosa eran: Miguelina Rojas Morales, Francisca Trujillo Gómez, Sara Díaz Chávez, Juana Ramos Reynoso, Ma. de Jesús Salinas Reyes. Seguro hay muchos más que, espero me disculpen, si leen este articulo y no los incluyo, pero a todos los recuerdo con mucho cariño y respeto.

Al terminar el primer año nos pidieron que desocupáramos en salón de clases de la escuela primaria. No sabíamos que nos esperaba para el segundo año…
Inició el segundo grado con la noticia que teníamos que comenzar el ciclo escolar en otro lugar. Los padres de familia se organizaron para pedirle a Don Vidal Vargas Velázquez su casa. Una casa particular que a la vez era bodega, contaba con un asoleadero grande. En esta región cafetalera, este espacio era utilizado para secar el café, que se molía en una despulpadora, un trabajo que se realizaba de manera artesanal. Don Vidal Vargas era un hombre de estatura regular, moreno, aproximadamente de unos 50 años y cabello rizado; con un carácter muy difícil, fuerte. Los compañeros decían que era muy enojón, pero accedió porque era el papá de uno de nuestros compañeros, Marcelino Vargas Guerrero.

Otra importante noticia era que llegaban dos maestros para atender a los alumnos que durante este año había crecido en número y formaban dos grupos. Llegaron dos de los mejores profesores que he conocido, el profesor Artemio Ríos Rivera y la profesora Blanca Balderas Rodríguez, también hermosa y sensible. Artemio y Blanca eran esposos y llegaron a vivir a nuestra comunidad. Lo más admirable era que viajaban desde Xalapa en una motocicleta. Ambos egresados de la licenciatura de Sociología en la UNAM. Artemio era un hombre alto, delgado, usaba barba recortada, aficionado a la lectura y al teatro. Blanca era de estatura media, rubia de cabello dorado y de unos hermosos ojos claros. Ambos dedicados a su trabajo y muy comprometidos con lo académico, pero sobre todo con su labor social. No sólo nos enseñaban los conocimientos sobre los contenidos de las diversas asignaturas, además, nos enseñaron a conocer nuestra realidad y a tener una actitud crítica y reflexiva.

Recordando el pasado.
En aquellos años, se encontraba como presidente municipal de Ixhuatlan del Café, Miguel Melo Rosas, que por cierto tenía un nombre muy curioso. Los profesores y el patronato se entrevistaron con él para solicitar su apoyo para la Telesecundaria, específicamente solicitaron la dotación de mobiliario nuevo, el Presidente se comprometió con ayudarlos, pero pasaba el tiempo y el apoyo no llegaba. Fue entonces cuando el Comité de Padres, los profesores y los alumnos decidimos organizar una marcha de protesta. En aquellos tiempos las marchas eran muy mal vistas y casi no se realizaban en contra de presidentes municipales o “caciques” de la región. Seguramente era curioso ver a los maestros, padres de familia y alumnos gritando por las calles del municipio, desde el campo deportivo hasta el palacio municipal, con consignas como ¡¡Queremos que Melo entregue…El mobiliario que nos prometió!!, ¡¡Queremos que nos apoye!! Aunque al principio no nos hicieron caso, se formó una comisión de maestros, padres y alumnos y nos recibieron las autoridades. Si recuerdo bien, al siguiente año sí recibimos el mobiliario que mucho nos hacia falta.

Recuerdo que cuando empezamos a trabajar en la casa de Don Vidal, ésta se tuvo que dividir en dos salones ya que era una casa grande y sólo teníamos un televisor, por lo que teníamos que intercambiar salones para poder ver las clases televisadas. Ellas eran trasmitidas en un canal comercial (en Canal 5). Veíamos las clases y después cambiábamos de salón para poder trabajar los temas en nuestras guías de estudio.

El segundo grado es el más importante y bonito de todo lo que se vive en el periodo de la Telesecundaria. Te empiezan a gustar las muchachas y buscas encontrar una novia. Recuerdo que aprovechábamos los cambios de salón para poder pasar los recados a las muchachas que nos gustaban, sin que los maestros se dieran cuenta. Era realmente divertido y emocionante.

No todo era estudiar siempre, durante el recreo jugábamos básquetbol en el asoleadero y encestábamos en un aro hecho de una cubeta de lámina. En alguna ocasión, cuando nos encontrábamos en la clase de Tecnologías y el maestro se encontraba explicándonos un proyecto de hortalizas, repentinamente entró Don Vidal, el dueño de la casa, y nos regaño diciendo que no sabíamos nada del campo y de la producción de vegetales. Nos propusó que sembráramos las verduras en un terreno que tenía en un lugar llamado “El Sótano” y “que no era necesario regar las hortalizas porque una cascada de agua las regaba” y que íbamos a tener que sacar los rábanos en un costal y que cada costal se llenaba con tres rábanos y que las calabazas solo las podíamos cargar entre tres alumnos y llevarlas en una carretilla. Todos nos reímos y el señor se enojo mucho con nosotros, pero siempre era agradable platicar con él y que nos contara leyendas y cuentos, Don Vidal era un poco mitómano.

Al profesor Artemio siempre le gustaba platicar con Don Vidal, porque le contaba algunas historias extraordinarias y se llevaba muy bien con el señor, lo invitaba a comer y le ofrecía bebidas típicas de la región y aunque el profesor no acostumbraba beber, terminaba por aceptar, quizás con la presión de que Don Vidal nos siguiera apoyando para trabajar en su casa.

Terminamos el segundo grado de Telesecundaria con muchos recuerdos bonitos de nuestros compañeros y amigos. De experiencias agradables y de algunas también desagradables aunque siempre felices, porque ya éramos dos grupos y el segundo grupo era un poco más grande, ya tenía aproximadamente como 25 alumnos y podíamos convivir con más muchachas y muchachos. Empezamos a competir en los concursos de poesía, que precisamente en aquel año se realizó en la ciudad de Huatusco y nosotros participamos con la poesía coral “Las abandonadas”. Al principio nos costó mucho trabajo aprendérnosla y organizar las voces, pero el profesor Artemio y su esposa la profesora Blanca nos apoyaron muchísimo.

Recuerdo que la esposa del profesor, inicialmente, llegó a trabajar a la escuela Telesecundaria del Municipio, pero al existir un segundo grupo la maestra se trasladó a trabajar a esta comunidad de Ocotitlan. Recuerdo que al principio viajaban en una motocicleta deportiva. En aquel entonces llegaron a vivir en la casa del Señor Marcial Escobar Moreno. Traían a su hijo de aproximadamente 2 años, Artemio Huitzilihuitl y a su hija Tania que llegó a estudiar en la escuela primaria, en el quinto grado.

Como dije, participamos en el concurso de poesía, en la ciudad de Huatusco, en el salón de “El Club de Leones”, estabamos muy temerosos y nerviosos, pero creo que lo hicimos muy bien. También recuerdo que hicimos un concurso interno para participar en otro a nivel de zona, era de poesía individual. Eligieron a tres compañeros: Antonio, Enrique y a un servidor, pero quien declamó mejor la poesía fue mi compañero Luis Enrique “El Gallo”, con el texto que se llama: “Suave Patria” del autor Ramón López Velarde. También participamos en el torneo de futbol que se organizó en la Telesecundaria de la comunidad de Presidio, estrenando un uniforme blanco y azul del equipo de “Los Pumas” y nos decían “Los Pumitas de la Telesecundaria”. Creo que no nos fue bien en ese torneo, pues durante los primeros partidos nos eliminaron. Ya en el tercer año nos correspondió organizar el torneo y nos defendimos más en el aspecto deportivo, le ganamos a varios equipos de escuelas que ya estaban consolidadas, incluso, Cándido y Alejandro hicieron los goles mas vistosos del torneo: Cándido con un disparo que pegó en el poste de la portería y entró; Alejandro “El Conejo”, rematando un centro, que le mandaron por el lado izquierdo de la portería, con una chilena con la zurda; por ello la supervisión le entregó un trofeo por el mejor gol del torneo. Todos empezamos a tomar nuestras posiciones en el campo deportivo, subíamos a entrenar, ya que a nuestro maestro Artemio le gustaba mucho el futbol y se preocupaba por enseñarnos, por eso teníamos un buen equipo.
Maestro y alumno, Artemio Ríos y José Bulmaro Escobar.
Cuando empezó el tercer año, subíamos a entrenar futbol al campo deportivo de la Primaria, que se encuentra en la entrada de nuestra comunidad. En el terreno de junto, había una cancha deportiva de básquetbol que, según me dijeron, fue construida por el señor Eugenio Mata, cuando fué síndico en el municipio de Ixhuatlán del Café. Ese terreno pertenecía al Ejido, junto con el campo deportivo y la parcela escolar de la primaria “Vicente Guerrero”. Por gestiones del entonces comisariado, el señor Aurelio Flores Rodríguez y mediante una junta de asamblea, decidieron donar dicho terreno a la escuela Telesecundaria y, aunque algunas personas no estaban de acuerdo, por indicaciones de nuestro maestro, los alumnos de la Telesecundaria comenzamos a trabajarlo, sembrando hortalizas y limpiando la cancha en horario de actividades Tecnológicas y de Educación Física.

En el tercer grado, nuestro profesor Artemio y la profesora Blanca Balderas, aunque los queríamos mucho, se tuvieron que cambiar de escuela y llegaron a reemplazarlos la profesora Aída Colorado, la profesora Ulda y la profesora Dionisia Carreón Ramírez.
Las cosas empezaron a cambiar un poco, ya no nos siguieron prestando la casa de Don Vidal Vargas y las maestras tuvieron que buscar alternativas para continuar trabajando con la escuela Telesecundaria errante por la comunidad. Nos prestaron la casa del señor Isidoro Vidal, papá de mi compañero Cándido, donde se colocaron dos grupos: primero y segundo. En la casa del señor Marcial Escobar Moreno terminamos de estudiar el tercer año. Seguíamos echándole muchas ganas al estudio, participando en concursos y encuentros deportivos. También nos las ingeniábamos para poder ver los partidos del Mundial de Futbol de 1986, que se celebró en nuestro país. Veíamos jugar a Maradona, Hugo Sánchez, Manuel Negrete de “Los Pumas” o a equipos como Brasil, Dinamarca, Holanda, Alemania y el gran campeón de Argentina, liderados por el astro goleador Diego Armando Maradona y su gol con “la mano de Dios”.

El año de 1986 fue muy productivo en lo que se refiere al trabajo escolar, no sólo porque iba a egresar la primera generación, si no porque los padres de familia se organizaron para empezar a construir las dos primeras aulas de la escuela Telesecundaria. Los alumnos ayudamos a hacer las primeras zanjas para los cimientos de los salones, junto con los padres de familia levantamos los muros hasta terminar con la losa. Para finalizar este ciclo escolar, faltando dos meses, autorizaron, por parte del gobierno federal, la construcción de instalaciones como son: el laboratorio, la oficina de la Dirección y los sanitarios. Desafortunadamente no nos dio tiempo de inaugurar ni las aulas que ayudamos a construir ni las instalaciones que construyó el gobierno federal; pero la tarea más importante ya estaba hecha: construir una escuela donde no la había, creer en una escuela cuando algunos todavía no creían.


Y la historia de la escuela Telesecundaria ahí esta, quiéranla, reconozcan el trabajo que muchos maestros y maestras, alumnos y padres de familia han hecho por ustedes y por todas las generaciones. Nuestra generación se graduó en 1986, pero no nos despedimos de la Escuela Telesecundaria: “Salvador Díaz Mirón”. Ustedes háganla grande, nosotros la llevamos en el corazón.