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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Registro de Asesoría Académica a la Escuela. Un estilo de acompañamiento académico en la Sierra de Zongolica.


Trabajo en redes de tutoría.
Primaria Adolfo López Mateos, Tehuipango, Ver.
Román Fuentes Orozco.


Además del trabajo de diagnóstico y observación (Ver en este blog, Educación Bilingüe o Especial en la Sierra de Zongolica.Visita de observación y diagnóstico. Primaria Adolfo López Mateos, Tehuipango, Ver.
Informe.), se aprovechó también la visita para apoyar a los compañeros en la creación de redes de tutoría entre docentes durante los dos días que estuvimos en la escuela. Éste es mi registro:
Día 1
El trabajo durante el primer día comenzó aproximadamente a las 13:20 y terminó alrededor de las 16:00. Ninguno de los docentes de la primaria estaba seguro de poder ofertar catálogo, por lo que sólo las maestras Ruth y Meixi, junto conmigo, ofrecimos temas. Yo propuse dos temas, uno transversal: análisis de textos, en el que se revisan herramientas de comprensión y estructura gramatical básica y puede abordarse desde otras asignaturas, en este caso, Historia y Formación Cívica y Ética; el otro, la división, toma también como referencia el libro de texto, de 4° grado en este caso, y permite una revisión profunda y a la vez sencilla de las diversas formas de dividir.
La maestra Leonarda, de 2°, la maestra María Reyna, de 5°, el maestro Sergio, de 2° también, y la maestra Adoración de 1° grado eligieron el tema de análisis de textos. La herramienta que se buscaba fortalecer con todos era la misma, pero como con cada uno de ellos se revisó un texto distinto, esto permitió un trabajo un poco más personalizado y un diálogo independiente en cada tutoría, a pesar de estar trabajando todos al mismo tiempo y en el mismo espacio.
Se propuso a cada uno escribir una primera aproximación, los temas fueron: La guerra contra Estados Unidos, La Revolución de Ayutla, La discriminación y el Diario o bitácora. Las aproximaciones obtenidas variaron en función del tema asignado. El tema de la Revolución de Ayutla, por ejemplo, no es muy recordado en general, por lo que fue complicado para la maestra Adoración comenzar a escribir algo al respecto. Los temas de ética son fáciles de comentar, pero la parte compleja vendría al momento de analizar la sintaxis.
Luego de la aproximación se les explicó qué era y se les pidió que llevaran a cabo una lectura panorámica, es decir, una lectura muy general del texto, leyendo sólo títulos y subtítulos, pies de foto, notas y observando las fotos. A partir de esto se les pidió un segundo escrito sobre el tema, complementado con la lectura panorámica recién hecha. Se les explicó que esto tiene la intención de que los estudiantes, sobre todo tomando en cuenta la flojera que a veces presentan para leer, se acerquen al texto todavía sin leerlo para que se vayan involucrando, que las fotos o los personajes que les resulten familiares los vinculen con el tema y les sea más sencillo abordarlo.
Luego de esto, se pasó a una lectura atenta de los temas, donde los profesores fueron manifestando su agrado por esta forma paulatina de trabajar un texto. Con cada uno de ellos se comentó al respecto y luego se pasó al análisis de la estructura del texto. Los cuatro profesores reconocen perfectamente los conceptos de párrafo, oración, idea principal, sujeto, verbo y complemento. A un ritmo distinto, pero logrando con todos cerrar esta parte teórica, se les pidió finalmente que localizaran los sujetos y los verbos para reestructurar las oraciones y lograr una comprensión resumida y mucho más clara.
Los sujetos implícitos fueron los que más trabajo costaron localizar, e incluso una vez localizados, se volvían a confundir. El concepto de verbo se tiene más o menos claro, pero al momento de ubicar cuál de todos los verbos que aparecen en el enunciado es el que corresponde a sujeto, hubo muchas dificultades. Los 4 profesores elaboraron su tabla de análisis y cada uno eligió un párrafo del texto para trabajarlo; todos tuvieron complicaciones, pero se trabajaron hasta lograr su corrección y comprensión.
El profesor Sergio, por ejemplo, tuvo muchas dificultades para encontrar el sujeto de la siguiente oración:
Discriminar significa tratar injustamente a otras personas o a un grupo de personas porque son diferentes. Por ejemplo, tratarlas mal, como si valieran menos, sólo porque piensan distinto, porque se visten de otra manera, practican distintas religiones, tienen otro color de piel o vienen de otros pueblos, de otras ciudades o países.
Luego de varios intentos, de tener que investigar el concepto de adverbio, verbo, sujeto y adjetivo en el diccionario, de conjugar los verbos que había encontrado y dialogar sobre la idea principal de las oraciones, por fin logró identificar lo que se le pedía. Hay que mencionar que se trata de un texto difícil, no de comprender, sino de analizar, pues algunos verbos fungen como sujetos, otros como verbos nucleares y otros como parte del complemento, pero no es sencillo hacer las distinciones en un primer acercamiento.
La profesora Adoración tuvo su reto más grande en esta parte del texto que revisó:
En 1853, después de haber ocupado 10 veces el gobierno, Antonio López de Santa Anna fue convencido por los conservadores de regresar al poder. Durante su mandato, varias de sus órdenes causaron descontento en la sociedad, por ejemplo: eliminó algunos derechos y libertades individuales, persiguió a sus opositores y sancionó a quienes lo criticaban, con lo cual limitó la libertad de expresión (…)
Aquí el análisis se le complicó a la hora de distinguir entre enunciados e ideas, y cómo separarlos o asimilarlos. El sujeto implícito tampoco le resultó fácil de encontrar, y en otras oraciones, donde el sujeto implícito no estaba, ella lo quería encontrar. Realizó un primer acercamiento de su tabla y prácticamente todas sus respuestas estaban incorrectas, por lo que tuvo que repetirla. Se le acompañó preguntando por la correspondencia entre la idea principal a expresar, la persona o cosa que realiza la acción y la acción principal realizada, y así fue como finalmente concluyó.
La profesora María Reyna analizó un texto también de historia, y su complicación fue más bien con sujetos explícitos en oraciones con otros sustantivos, que parecían hacer las veces de sujetos:
Los primeros enfrentamientos se produjeron en abril de 1846, en la frontera entre Texas y Tamaulipas. En mayo, Estados Unidos le declaró la guerra a México. Durante los siguientes meses, los soldados estadounidenses invadieron nuestro país por dos direcciones: unos atacaron Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, mientras que otros avanzaron hacia Nuevo México y California.
En la primera oración, la profesora no encontraba otro sujeto que Texas, en un segundo intento, dijo que el sujeto era “abril de 1846”. El diálogo para intentar sacarla de su confusión fue más o menos así:
-Maestra, ¿qué es un sujeto?
-Es la persona que realiza la acción.
-¿Sólo las personas pueden ser sujetos en una oración? ¿O también animales o cosas?
-Mmm… No sé.
-Un ejemplo, maestra: El caballo corre por el campo. ¿Cuál es ahí el sujeto?
-Caballo.
-Exacto. Ahora, usted señaló “abril de 1846” como sujeto, ¿el mes de abril realiza la acción la producir enfrentamientos?
-No.
-¿Qué acción realiza el mes de abril?
-Ninguna.
-¿Y cuál es entonces el verbo principal?
-¿Producir…?
-Así es. El verbo producir es aquí el núcleo del predicado. ¿Quién lleva a cabo la acción de producir? Veamos el texto, ¿cómo dice?
-Los primeros enfrentamientos se produjeron en abril…
-¿El sujeto aquí es entonces…?
-¿Enfrentamientos?
-Así es. Se trata de un verbo reflexivo, maestra: producir-se. Los enfrentamientos llevaron a cabo la acción de producirse. El sufijo es un pronombre átono…
-Entonces el sujeto es enfrentamiento y el verbo es producir…
En que analizó la maestra Leonarda fue también un texto de Formación Cívica y Ética, le costó un poco menos de trabajo, pero la dinámica fue básicamente la misma.
Con el director de la primaria se comenzó el trabajo con un tema de división, pero como tenía muchas ocupaciones, la tutoría fue muy interrumpida y no duró mucho en esa sesión.
Día 2
Los mismos profesores con los que trabajé el día anterior solicitaron trabajar una vez más la asignatura de español, les ofrecí el tema de acentuación y estuvieron de acuerdo. La tutoría abarca varios temas: tipos de vocales, separación silábica, diptongos, hiatos, acento ortográfico y prosódico, clasificación de las palabras según su acentuación y acentos diacríticos como cierre. Todos los profesores lograron llegar hasta el tema de la clasificación de las palabras, y el asunto de los acentos diacríticos quedó pendiente, pues el tiempo no alcanzó.
Para comenzar la tutoría se les pidió como anticipación que escribieran, con sus palabras, lo que para ellos era acentuar:
Maestra Adoración: “es para saber lo que quiero dar a entender; para dar sentido”
Maestro Sergio: “se pone el acento en la vocal de la sílaba que tiene el sonido más fuerte”
Maestra María Reyna: “es poner el signo ortográfico en ciertas palabras”
Maestra Leonarda: “es dar valor sonoro a las palabras de acuerdo a los tiempos”
Comentamos cada una de las definiciones e hicimos acotaciones, por ejemplo: la acentuación sí tiene que ver con dar sentido a una palabra, pero sólo cuando el tiempo verbal o la condición de diacrítico se presentan, pero no es su función esencial. La función tiene que ver más bien con la fuerza del sonido, como indicó el maestro Sergio, y se hizo énfasis en eso. La respuesta de la maestra María también aportaba algo a la definición, pero estaba incompleta, pues sólo consideró el acento ortográfico; y la maestra Leonarda asociaba los acentos sólo con los tiempos verbales. Y continuamos el diálogo:
-Maestra- pregunté- ¿la palabra papá lleva acento?
-Sí.
-¿Y es un verbo conjugado?
-No.
-Entonces, en efecto, habrá palabras que si no llevan tilde significarán otra cosa cuando son verbos, por ejemplo llego y llegó, entre otros, pero la acentuación no sólo depende de los tiempos verbales.
-Es donde se pone la fuerza del sonido- complementó el profesor Sergio.
Y fue en esta participación en la que me basé para explicar la parte fundamental para comenzar el trabajo: la acentuación es la característica que tienen todas las palabras del español y consiste en pronunciar con más fuerza una de sus sílabas. Hay acentuación gráfica y acentuación prosódica, los profesores dedujeron cuál era cada una. La acentuación diacrítica se quedó pendiente porque durante el desarrollo de la tutoría se busca que el aprendiz llegue a un conflicto al encontrar estos casos y haga su deducción.
Para continuar, se les pidió que tomaran nota de un pequeño texto que les dicté (esto con la intención de que por su propio puño y letra fueran elaborando el ejercicio y colocando las tildes). Enseguida, y de manera individual, separaron las palabras en sílabas. Todos cometieron los errores esperados en el texto, pues plantea algunas palabras con diptongo que no son fáciles de separar en sílabas en un primer momento. Se analizó caso por caso con cada uno de ellos, se les pedía que pronunciaran la palabra en voz alta y contaran con palmadas cuántas emisiones de voz se llevaban a cabo. Palabras como aeropuerto, puente y miedo fueron las que más conflictuaron a los profesores, y se les dejó discutir para obtener sus propias conclusiones:
-Yo la dividí así: ae-ro-puer-to.
-No, es así: a-e-ro-puer-to.
-Mi-e-do
-Yo la separé así: mie-do
Luego de esto, se les preguntó si había alguna característica en común para las palabras que resultaron difíciles. El profesor Sergio señaló que sí: el diptongo. Y luego se dialogó en torno a si habría alguna regla que rigiera esta situación; mediante el diálogo, comenzaron a recordar que había vocales débiles y vocales fuertes, discutieron cuáles eran pero no lograron ponerse de acuerdo. Al final, les comenté y expliqué la clasificación en débiles y fuertes.
Se siguió analizando el texto y pudieron separar sus palabras con acierto. Luego se pasó a la parte de clasificar las palabras, y tampoco se pusieron de acuerdo del todo en cuáles eran las agudas, las graves y las esdrújulas, incluso la maestra Leonarda mencionaba en su lista las agudas, las graves y las llanas. Con ayuda del diccionario pudieron aclarar todo el tema.
Hicieron una lista de palabras clasificadas en columnas, las compararon, las repitieron en voz alta para comprobar que sí estaban correctamente clasificadas. A partir de esta lista, se les pidió que observaran las últimas letras de cada palabra y a partir de ahí dedujeran las reglas. Este fue el trabajo más arduo, pues desde un inicio se les comentó que las reglas se trabajarían en la tutoría, pero que ellos deberían deducirlas.
Al final, cada quien redactó sus propias reglas, se confrontaron y se les pidió que como cierre elaboraran una tabla con dichas reglas, y así cada quien obtuvo su herramienta final para poder acentuar gráficamente cualquier palabra. Como era esperado, algunos de ellos cuestionaron sobre ciertas palabras como sólo y solo, y se les comentó que la segunda parte de la tutoría es justamente el análisis de acentos diacríticos, pero que por el tiempo no alcanzaríamos a verlo, y les quedó como tarea investigar el tema.
El director, por su parte, continuó el trabajo con el tema de la división. El ejercicio a resolver aparece en la página 61 del libro de cuarto grado, y es muy sencillo. Sin embargo, al analizarlo en relación tutora se profundiza en las acciones (verbos) específicas que se llevan a cabo en cada problema para obtener, más que el algoritmo de la división, lo que implica la acción de dividir, para hacerlo comprensible a los alumnos de una forma mucho más sencilla antes de comenzar siquiera a trabajar la operación con los signos y procesos matemáticos regulares.
El directo logró terminar la tutoría, que se planteó acaso más corta de lo que es en realidad por el asunto del poco tiempo disponible, hizo un buen trabajo y logró evidenciar, a partir de su propio proceso, la falta de profundidad que a veces tenemos al analizar los textos con los niños. Se le pidió que llevara a cabo su proceso y lo hizo. Manifestó haberle gustado mucho la forma de trabajo.

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