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martes, 15 de febrero de 2011

MIGUEL HERNÁNDEZ. UNA VENTANA. Sandra Ortiz Martínez

Registro del proceso de construcción de la Unidad de Aprendizaje

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía... eres tú.

Gustavo Adolfo Bécquer






Su rostro era el rostro de España. Cortado por la luz, arrugado como una sementera, con algo rotundo de pan y de tierra. Sus ojos quemantes, ardiendo dentro de esa superficie quemada y endurecida al viento, eran dos rayos de fuerza y de ternura.

Pablo Neruda




DEFINICIONES TÉCNICAS:



Propósitos


Construye un acercamiento significativo a la poesía, reconociendo la vida y obra del autor como contexto de producción, y el campo de las letras como su campo de estudio, desde donde reflexionará la enseñanza de la lengua y literatura en educación básica.

Aprendizajes


Reconoce la capacidad expresiva y emotiva del texto poético.


Reconoce las características de los textos estudiados, su sentido y función.


Comprende la relación entre el contexto de producción y la obra de un autor.


Comprende algunos rasgos del campo que estudia la literatura y sus implicaciones en su enseñanza en educación básica.




Fuentes sugeridas


a) Pablo Neruda (1974). Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía). (Fragmento sobre Miguel Hernández)


b) José Luis Ferris, (2001). “Prologo” en Antología poética. Miguel Hernández. Madrid, Espasa Calpe, Colección Austral, pp. 15-60.


c) Julio Trujillo (2010). “La eterna juventud de Miguel Hernández” en Letras Libres, Abril 2010.


http://www.letraslibres.com/index.php?sec=22&autor=Julio%20Trujillo




A. Contenido Integrador


Asignatura: Español


Título de la tutoría: Aceituneros


Unidad Diagnóstica 1° grado:


Dado un poema, interpretará el significado literal de algunas expresiones en sentido figurado o trasladado.


Dados diferentes fragmentos de poemas, identificar aquel que evoque una misma realidad al poema presentado originalmente.


Aprendizajes esperados


Reconoce la capacidad expresiva y emotiva del texto poético.


Reconoce su capacidad expresiva y emotiva a través del texto poético.


Textos de estudio


Dos poemas de Miguel Hernández: "Niño Yuntero" y "Aceituneros". Además "Viento del pueblo".


B. Contenido Disciplinario


Lectura, análisis e interpretación de un fragmento de las Memorias de Neruda, recuperando una imagen global que construye sobre Miguel Hernández.


Análisis global y comparativo sobre las características principales del texto poético en prosa y verso.


Lectura y análisis de la biografía de Miguel Hernández, recuperando las referencias que dan contexto a la obra en general del autor, y específicamente a los poemas leídos.


Análisis global y comparativo sobre las características principales del texto poético y el texto informativo.



Aprendizajes esperados:


Comprende la relación entre el contexto de producción y la obra de un autor.


Expresa su percepción sobre un autor y su obra.


Reconoce las características generales del texto poético en verso y prosa, así como las del texto informativo.



Textos de estudio:


Pablo Neruda (1974). Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía). (Fragmento sobre Miguel Hernández)


Jose Luis Ferris, (2001). “Prologo” en Antología poética. Miguel Hernández. Madrid, Espasa Calpe, Colección Austral, pp. 15-60.




C. Contenido de reflexión epistemológica


Lectura, análisis e interpretación de un ensayo de crítica literaria, reflexionando en torno al estudio de la literatura, su interpretación y el campo que la estudia, así como profundizando en la crítica que Julio Trujillo hace sobre Miguel Hernández y su obra.


Aprendizajes esperados:


Comprende algunos rasgos del campo que estudia la literatura y sus implicaciones en su enseñanza en educación básica.


Reconoce las características generales del ensayo de crítica literaria.


Reflexiona en torno a la lectura que hace Julio Trujillo sobre Miguel Hernández y reconozca su propia percepción sobre el mismo autor.



Textos de estudio:


Julio Trujillo (2010). “La eterna juventud de Miguel Hernández” en Letras Libres, Abril 2010.


http://www.letraslibres.com/index.php?sec=22&autor=Julio%20Trujillo




Proceso de estudio del contenido integrador


Aceituneros


Tutor: Artemio Ríos


Aprendiz: Sandra Ortiz



Elegí este tema, porque además de haber estado cercana al proceso de desarrollo inicial, he sido participe de algunas demostraciones que me han parecido por demás interesantes, y en especial un proceso de tutoría en donde me parecieron muy relevantes algunos elementos relacionados con el acercamiento a la literatura.

Por ello le propongo al maestro Artemio estudiar el tema, considerando que si bien conozco el proceso y los textos, hay preguntas particulares que buscaría contestar y formalizaría un acercamiento propio al tema.


Artemio propone la lectura del poema “El niño yuntero” de Miguel Hernández, insegura de lo que puedo lograr, sabiendo que lo que se busca es encontrar musicalidad y lograr un efecto estético en ello, pregunto en qué reside lograrlo, Artemio contesta que él cree que sin lugar a dudas es efecto de la compenetración que se logra con el texto, y que esto es difícil que suceda con la primera lectura, así como esporádicos son los amores a primera vista; por ello, es necesario leerlo completo de inicio y releerlo todo lo necesario. Me comenta que por eso cuando los jóvenes de secundaria dicen que no les gusta la poesía, él lee un poema que por su contenido los provoca, la intención es dejar claro que la poesía tiene la capacidad de expresar lo que ellos quieran. Lee algunos poemas como ejemplo, lo disfruto, aunque insisto en que sea él quien lea “El niño yuntero”.

Lo lee, lo recuerdo, me gusta, me conmueve, e insisto con algunas preguntas, por ejemplo si es que hay herramientas para acercar a los maestros y estudiantes poemas que no les gustan, quizás porque no los entienden, contesta que sí, que siempre es recomendable que quien conoce el poema ayude a transparentarlo, hacer visible, en este caso: por qué, de muchas formas “todos somos un “poco niños yunteros”; comenta que es importante redimensionar lo que expresa el poema. Le comento que eso me parece significativo, pues aunque yo conocía el poema, ahora que lo escuchaba nuevamente en su lectura pausada, podía ver elementos que antes no vi, como las múltiples referencias a la tierra que sepulta a los niños poco a poco; le digo que me parece que a diferencia del acercamiento de los pueblos indios a la Madre Tierra, que es siempre reverencial, Miguel Hernández deja ver con mucha claridad y crudeza la paradoja que existe en la relación con ella: es la que te alimenta y provee, y también la que te mata y cubre al morir.

Hacemos el ejercicio completo de transparentar cada verso y estrofa, en general no tengo dificultades para comprender lo que expresa el texto, no obstante el ejercicio me permitió apreciar con intensidad cosas que en otros momentos han sido “imágenes menos brillantes”, recupero algunas referencias que comparte el tutor.



EL NIÑO YUNTERO


Carne de yugo, ha nacido              Expresa lo ineludible de la 

más humillado que bello,               explotación que se vive,


con el cuello perseguido                como si hubiera nacido


por el yugo para el cuello.             para ello.






Nace, como la herramienta,    A diferencia de otras imágenes
a los golpes destinado,            más amables, la tierra y  de una tierra descontenta        el arado padecen la misma





y un insatisfecho arado.           explotación.






Entre estiércol puro y vivo        El color del alma es un color

de vacas, trae a la vida              opaco, sin vida, sin brillo.


un alma color de olivo


vieja ya y encallecida.






Empieza a vivir, y empieza             Descubro que la tierra

a morir de punta a punta                 también aparece como una madre,


levantando la corteza                      pero una madre de su madre con la yunta.               explotada y maltratada.









Empieza a sentir, y siente


la vida como una guerra


y a dar fatigosamente


en los huesos de la tierra.






Contar sus años no sabe,


y ya sabe que el sudor


es una corona grave


de sal para el labrador.






Trabaja, y mientras trabaja           Hay un gesto particular 

masculinamente serio,                    para el trabajo en el campo y, claro, se unge de lluvia y se alhaja          no puede ser el de un niño,
de carne de cementerio.                tiene que ser hombre 
                                                         adulto.


A fuerza de golpes, fuerte,            Las imágenes de trabajo no
y a fuerza de sol, bruñido,             son hermosas con la cara de un niño, con una ambición de muerte         menos aún de un niño con 





despedaza un pan reñido.              hambre.






Cada nuevo día es                          Me parece que es el

más raíz, menos criatura,               cuarteto más triste y crudo.


que escucha bajo sus pies


la voz de la sepultura.






Y como raíz se hunde                    Y finalmente la muerte es

en la tierra lentamente                  el reinado de la paz.


para que la tierra inunde


de paz y panes su frente.






Me duele este niño hambriento          Todo lo anterior fue
                                                              expresado en tercera persona,

como una grandiosa espina,               y aquí el poeta habla y su vivir ceniciento                          lo que hace sufrir su alma fuerte. 

                                                            directamente,



revuelve mi alma de encina.






Lo veo arar los rastrojos,                En todo es lo que sobra,

y devorar un mendrugo,                  de la cosecha los rastrojos, y declarar con los ojos                     del pan un mendrugo.


que por qué es carne de yugo.






Me da su arado en el pecho,


y su vida en la garganta,


y sufro viendo el barbecho


tan grande bajo su planta.






¿Quién salvará a este chiquillo                  El poeta expresa una intención

menor que un grano de avena?                 clara más allá ¿De dónde saldrá el martillo                      de contar lo que ve. verdugo de esta cadena?









Que salga del corazón                             Y no sólo plantea la pregunta,

de los hombres jornaleros,                      sino que que antes de ser hombres son    ofrece una respuesta.





y han sido niños yunteros.


(Miguel Hernández)





Después de este ejercicio, prometo ensayar su lectura en voz alta.

Posteriormente al ejercicio de transparentación de “Niño yuntero”, Artemio me pide leer el de “Aceituneros” y realizar la actividad que ya conozco que es la de reescribir algunas estrofas del poema.

Cuando trabajaba para jornaleros agrícolas migrantes, aprendí un manera distinta de mirar al campesino y la tierra, el campesino que se mueve sólo para volver a ella, con la violencia y esperanza que ello significa. Recordé que una lectura que me generó un impacto importante en esta visión, que modificó mi manera de ver al campesino como “buen salvaje” o al campesino empobrecido, alcoholizado e ignorante, fue la de Armando Bartra “Orilleros, polimorfos, trashumantes. Los campesinos del milenio”, lo cual me orillo, ya en la construcción de la unidad de aprendizaje a considerarlo un texto para profundizar y analizar. En dicho texto de corte antropológico y sociológico se recupera con mayor claridad la rica polifonía que hay en el ser campesino y no obstante, también, su pobreza y segregación, por ello mi reescritura del poema de Aceituneros intentó recuperar la mirada y el tema.



Jornaleros



Del México Profundo


jornaleros trashumantes


gritar fuerte al mundo


el nombre de sus humillantes.



No ha sido el viento,


ni la marca de mecapal,


sino el yugo violento


de una ambición letal.



Es la arrogancia del explotador


quien los mantiene sojuzgados,


el fetiche asesino del plusvalor,


y la ganancia en los mercados.



Levantate jornalero andante


burlate del jodido capital


con tu universo rodante:


tierra con vida y sin final.



Nota que modifica el guión original y que considero importante para la comprensión del tema, a partir de procesos de tutoría con este tema: Desde la primera vez que tutoré este tema ha sido con maestros que tienen dificultades con la compresión del texto, que no identifican, o no con claridad, el sentido figurado, por ello he solicitado identificar las tres metáforas que más les gusten tanto del primer poema estudiado, como del segundo. En la mayoría de los casos fue necesario platicar sobre la metáfora y sugerir preguntas para que pudieran identificar el uso del lenguaje figurado, tales como: Cuéntame un chiste o un albur, ¿qué es lo que provoca risa en el chiste o albur?, ¿cómo es eso de que lo que se dice no es lo que significa sino otra cosa?, ¿qué parte de esta estrofa no existe en la realidad o parece que no tiene sentido si lo aíslas?, si el lenguaje figurado nombra con palabras que existen cosas que no existen ¿cuál crees que sea su importancia?, ¿por qué crees que te puede gustar un poema que expresa realidades tan tristes como los que trata Miguel Hernández? También fue importante insistir en la pregunta sobre ¿qué sucede cuándo reescribes el poema?, ¿qué te parece ahora que habla de un lugar y realidad cercano?, con la intención de enfatizar en la capacidad de expresión del sí mismo que tiene el texto poético.-

Creí que estudiaría el tema sólo para formalizar cosas que ya había vivido con lo que había visto en el proceso de otros, pero encontré una experiencia significativa y la oportunidad de plantear preguntas básicas que no tenía respondidas para mí. También la posibilidad de repensar algunas cosas, creo que importantes, sobre el tema del campo, el campesino, la tierra, que interpela siempre mi interés, sensibilidad, mi enojo y por tanto mis ganas de obligar a otros a mirarlo; el proceso que sigue, el de la construcción de la Unidad de Aprendizaje, me sirvió para hacer más brillante la experiencia estética.

Cuando decidí trabajar el tema, consulte a Artemio para que me recomendara algunos textos, le pedí que me dijera con qué textos seguiría estudiando al autor, me recomendó un fragmento de las Memorias de Pablo Neruda, en donde habla de Miguel Hernández, le parecía bueno sugerir mirar a un poeta con los ojos de otro poeta; el texto me pareció en verdad precioso y me pareció que era muy buena propuesta.

Después fue leer y buscar cosas sobre Miguel Hernández (MH), la Generación del 27, el campo o lo rural, y descubrí que había varias textos publicados en conmemoración del centenario del nacimiento del poeta.

Encontré varios artículos de escritores y críticos, algunos muy interesantes, la mayoría en franca admiración y respeto al trabajo de MH, fue muy útil, pues sirvió para conocer con mayor profundidad algunos otros poemas de él, algunas cosas básicas que explican su obra; decidí integrar a la Unidad el ensayo de Julio Trujillo, pues me pareció que al incorporar la opinión de otros críticos ponía de relieve la función de ese campo y que no hay uniformidad en la percepción de la obra de un autor; también porque además de hablar de lo que han hablado otros, recorre la imagen que más le gusta del poeta, y finalmente porque nos acerca a uno de sus poemas con la mirada del especialista que resalta aspectos que al lector no formado podrían pasarle de largo.

Ambos textos, el de Neruda y Trujillo, los leí con atención y cuidado, preguntando cosas específicas, con base en elementos que no entendía o no entendía cabalmente; en el de Neruda pasando por la Generación del 27 y del 36, el movimiento de los surrealistas, Neruda y algunas cosas de su vida. En el de Trujillo por palabras desconocidas y herramientas del texto poético. Decidí que propondría la lectura de cada uno de los textos y ver qué tipo de dudas o curiosidades surgían, pues entendía cada uno en el contexto de muchos otros textos leídos y no podía tener claro exactamente qué en particular podía preguntar a partir de ellos y para qué; con la convicción de que sería en tutoría que podía dar sentido a cada uno de los textos seleccionados.

Hasta aquí lo que tenía claro era que esta Unidad de Aprendizaje podría servir para acercarse a la obra de Miguel Hernández con más elementos de comprensión de la misma.

Cuando inicié las tutorías de la Unidad en el desarrollo del Modulo II del Diplomado*, en donde la propuesta fue tutorar a dos personas, con Artemio nos propusimos que estudiara y sistematizara algunas cosas sobre los dos textos que había elegido para esta Unidad, así que sabría que a mí me serviría sólo para puntualizar cosas y platicar sobre algunas cosas que me habían llamado la atención, pues en su calidad de especialista no era necesario detenerse en particularidades; con Dulce la tutoría fue desde los aspectos básicos.


Proceso de estudio del contenido disciplinario:

Aprendizajes esperados:


Comprende la relación entre el contexto de producción y la obra de un autor.


Expresa su percepción sobre un autor y su obra.


Reconoce las características generales del texto poético en verso y prosa, así como las del texto informativo.


Cuando en la tutoría con Dulce logramos la comprensión básica de los dos poemas de Miguel Hernández, le pedí que leyera el texto de Neruda, al mismo tiempo que le prestaba una antología poética de Miguel Hernández para que leyera algún otro poema que quisiera, recomendado que si tenía tiempo pudiera leer el prologo, en este momento el Prologo escrito por José Luis Ferris no estaba formalmente considerado como parte de la unidad, sino que fue la claridad que aportó al proceso de Dulce que hizo que decidiera incorporarlo, pues fue el que fundamentalmente logró que ella se fuera metiendo a otros poemas del autor.

Para revisar el texto de Neruda he trabajado las siguientes preguntas.

a) A partir de lo que Neruda nos dice sobre Miguel Hernández ¿qué imagen tienes del autor de Aceituneros?


b) ¿Existe alguna relación entre esta imagen que recuperas sobre MH del texto de Neruda y los poemas que estudiaste?, ¿cuáles relaciones específicas encuentran?


c) ¿Por qué Neruda habla de MH en sus memorias?, ¿qué intenta al hablar de él y otros escritores en sus memorias?


d) ¿Qué tipo de texto es Confieso que he vivido?


e) ¿En qué se distingue de los poemas que estudiamos de MH?


f) ¿Qué expresión distinta hay entre el texto de Neruda y los poemas de MH?

Acercarnos a la prosa poética de Neruda ha servido para puntualizar las características básicas del lenguaje poético y la poesía, descentrar la mirada de la poesía en verso y acudir a la función estética de la poesía en general.

Sobre la compresión del tipo de texto, nos hemos topado con dificultades por las múltiples tipologías textuales, por lo que he centrado el análisis en la diferencia entre el texto poético escrito en verso y el escrito en prosa.

De las múltiples referencias que hace Neruda nos hemos detenido casi siempre en las que están relacionadas directamente con Miguel Hernández, los datos específicos de contexto no han sido tan enfatizados por los aprendices, no ha sido el propósito redundar en ellos, pero el efecto de leer a Neruda hablando sobre MH y la breve biografía del mismo autor hecha por Ferris ha logrado que se pueda comprender y acceder mejor a su obra; hasta aquí una de las cosas que más he disfrutado es la posibilidad de que los aprendices hablen de un autor y su obra con más elementos y fluidez.

Proceso de estudio del contenido de reflexión epistemológica:



Aprendizajes esperados:


Comprende algunos rasgos del campo que estudia la literatura y sus implicaciones en su enseñanza en educación básica.


Reconoce las características generales del ensayo de crítica literaria.


Reflexiona en torno a la lectura que hace Julio Trujillo sobre Miguel Hernández y reconozca su propia percepción sobre el mismo autor.

El estudio de este último aspecto es el que generalmente aparece más desdibujado, generalmente por falta de tiempo y creo que, porque existe en los aprendices una sensación de suficiencia con los dos anteriores, no obstante, he decidido mantenerlo en la Unidad porque creo que lo anterior no nos permite reflexionar con claridad sobre el acercamiento al estudio del texto poético en educación básica y que entrar al campo de la crítica literaria nos permite construir una percepción diferente del campo de las letras, es decir, nos permite reconocer debate, diversidad de opiniones, pluralidad.

En este caso, el nivel hasta el que hemos logrado avanzar es en la comprensión básica de la primera parte del texto reconociendo el debate y profundidad que implica, por ejemplo, contestar algunas preguntas como ¿por qué dice Trujillo que la obra de MH es aunque madura, joven?, ¿qué es una obra madura?, ¿qué una joven?, ¿por qué se refiere a “turismo” carcelario?, ¿por qué dice que no se concibe hoy un poeta que le cante al toro de España?, etc., en sí cada párrafo del ensayo requeriría un análisis específico, algunos han sido solventados con lo que se leyó de Miguel Hernández, como lo de “muy lejano todavía del padre sufriente que años después escribirá las famosas ‘Nanas de la cebolla’”, o “quienes lo liberarían definitivamente del corset formal que oprimía a su poesía”.

No obstante el avance de cada aprendiz y lo relevante que le ha sido el acercamiento a la poesía de Miguel Hernández, considero necesario insistir en que haya reflexión sobre lo convencional que resulta el acercamiento “tecnicista” a la poesía en general y la necesidad de reconocerlo como parte de las prácticas sociales del lenguaje, ya sean el uso cotidiano del texto poético (como la música) o las de campos disciplinarios especializados.


Notas
*Diplomado en Competencias para impulsar el fortalecimiento académico a través de tutoría, impartido por la sep a través de la upn de guanajuato.

domingo, 24 de octubre de 2010

Narración oral en preescolar: los niños dibujan la mina.

EJERCICIO DE NARRACION ORAL EN EDUCACIÓN PREESCOLAR

EJERCICIO DE NARRACION ORAL EN EDUCACIÓN PREESCOLAR


Jackeline Huerta Peñaflor

El presente trabajo fue realizado para el curso "Lenguaje y español" impartido por el Consorcio Clavijero en Estado de Veracruz, México.

FUNDAMENTACION DE LO NARRADO

Dentro de mi grupo de 3ºA de preescolar, recientemente uno de mis alumnos me preguntó acerca de las herramientas que utilizan los mineros y directamente cuestionó por qué no se habían caracterizado de mineros ellos, cuando el ciclo escolar pasado, durante un proyecto, analizamos algunas profesiones, oficios y servicios, entonces ignoramos el trabajo de la minería.

Por tal motivo la siguiente narración oral rescata un poco dicha actividad y está dentro de los temas que los niños que escuchan hablar a sus mayores y ven en la televisión. Situación que causa curiosidad en algunos alumnos.

La narración, creada por quien escribe, se basa en un hecho real (rescate de 33 mineros), en un lugar (mina San José, de Copiapó, Chile) y tiempo determinado (dentro de los meses de agosto a octubre). Narrada en tercera persona.

Los personajes que emplearé sólo serán los que causaron mayor expectación e intriga en mí, adaptándolos a mi perspectiva, tratando de provocar diversas emociones y sentimientos en el receptor, estimular la imaginación, enriquecer el vocabulario y establecer el orden verbal de la secuencias.

Estrategia previa a la narración:

La educadora interroga a los niños, con respecto a explicar quién de ellos sabe qué es una mina y quien labora ahí, posteriormente los intrigara para permanecer atentos a una narración que es tenebrosa, con personas y hechos reales. Una vez que queda clara que es una Mina y quien y como se trabaja procederá a narrar lo siguiente.

Titulo de la narración: El rescate

Orden de los sucesos

1. Situación de equilibrio en la que de pronto ocurre algo inesperado o provoca disturbios.

Era el día 5 de agosto del 2010

En un país llamado Chile. En un lugar llamado Copiapó llegó a trabajar Luis, antes de entrar a la mina tomó su lista y empezó a nombrar a sus trabajadores, al terminar todos entraron subiendo por un pequeño carrito que los hacía descender a las profundidades de la tierra. El camino es demasiado obscuro. Aunque después, para llegar hasta donde se encontraba el oro y el cobre de las piedras, tendrían que bajar sólo 33 mineros, caminando por diversos túneles. Mientras bajaban Raúl notó que había muchas piedras caídas en el camino, que goteaba agua de entre la tierra y que por ocasiones se escuchaba que las paredes de tierra de la mina tronaban como si alguien moviera el piso, él pensó que algo no estaba bien en la mina.

“Sera necesario decirle a Luis, al jefe, al dueño, a quien sea, que deberán bajar a la mina para observar la debilidad de los ductos, que ya está muy vieja la mina, podría haber algún derrumbe. También les diré que necesitamos lámparas con mayor intensidad de luz, cascos nuevos, más arneses, botas, trajes especiales para no tener frio ni calor.”

De pronto alguien interrumpió su pensamiento, diciéndole:

-Ándale, date prisa en bajar a la mina hay que ver quién gana esta vez el oro.

Era Mario quien bajaba corriendo pues quería darse prisa para encontrar cobre y llenar algunos costales, pues sabía que así terminaba su trabajo y pronto regresaría a casa.

Así permanecieron los 33 mineros picando las piedras con los picos, perforadoras y palas hasta que llegó la hora del almuerzo, subieron unos metros al desayunador (éste era un área del túnel en el que varios compañeros aprovechaban para compartir sus alimentos, conversar y descansar).

De pronto grito Luis: -¡Corran! ¡Corran! ¡Derrumbe! ¡Cúbranse! ¡Al Desayunador!

Al tiempo que lo gritaba, se podía sentir como temblaba la mina, un ruido estrepitoso, un resquebrajamiento de tierra, penumbra, terror, obscuridad, una nube de polvo cubría la zona, piedras caer, los mineros trataban de llegar al desayunador pero caían al piso y sólo pensaban en cómo protegerse.

Lloraban del miedo pensando que morirían rápidamente aplastados por toneladas de tierra.

Sin duda todos temblaban de la angustia, su respiración era agitada, podían sentir como el corazón palpitaba tan rápidamente que parecía salirse y cerraban los ojos pensando que todo era una pesadilla y pronto despertarían

2. El héroe aparece con la intención de recomponer el equilibrio.

Luis busco su casco lo coloco nuevamente en su cabeza, saca su lámpara y la enciende al tiempo que trata de ponerse de pie. Tenía pequeñas heridas causadas por las piedras y comienza a exclamar:

-¡Compañeros! ¡Compañeros! ¡Raúl! ¡Yoni! ¡Mario! ¡Contesten! ¡Enciendan sus lámparas los que me escuchan!

-¡Luis, Luis! Alguien lloraba mientras le hablaba, era Mario. Se abrazaron, sólo hubo llanto.

Rápidamente Yoni encendió su lámpara y les hiso señales de vida, se levantó y así, uno a uno de los 33 mineros fueron acercándose entre sí. Yoni corrió por el botiquín de primeros auxilios y curó las heridas de sus compañeros.

Luis dijo: saldremos de aquí, ya casi termina el turno compañeros.

3. El héroe se enfrenta a una serie de dificultades.

Observaron el derrumbe, enseguida Luis los organizó, pidió unir fuerzas y trataron de quitar las piedras, rocas y toneladas de tierra que tapaban el camino de la salida, se esforzaron por 24 horas hasta que se dieron cuenta que era imposible lograrlo. Se dieron por vencidos, sólo quedaba esperar hasta que los rescataran.

No hacían más que rascarse la cabeza, lamentarse, maldecir, llorar, gritar. Después de unas horas en silencio, ya que todos se habían logrado calmar un poco, Raúl dijo: -Tengo hambre, debemos comer algo, debemos sobrevivir mientras esperamos que nos ayuden.

Luis se dirigió a la alacena de alimentos en caso de emergencia, la abrió y una pena lo embargo, se podía ver el nerviosismo en su cuerpo, cerró la puerta rápidamente y se quedó ahí sentado, pensativo.

Mario, exclamó: -Ándate Luis que Raül ya quiere comer y yo también. Mas bien yo creo que todos, verdad compañeros.

Luis respiro y dijo fuertemente y con seguridad a todos los mineros:

-No podemos comer aún.

-Primero tendremos que calcular a qué distancia estamos de la entrada para saber en cuantos días nos rescataran y podremos salir.

-Vamos a ver Mario. El desayunador esta a casi 700 metros, los ingenieros y los mineros excavadores en cuantos días llegaran hasta acá.

Mario después de hacer sumas y cálculos en su cabeza dijo: -En quince días.

Luis entonces también calculo como debía repartir la comida para no terminársela, de manera que pudieran comer algo hasta el día que los rescataran.

Con ánimo les dijo:

-¡Estaremos a dieta compañeros! Unos estamos un poco gorditos, comeremos una lata de atún y una botella de agua en todo el día. Y por cierto quien desee ir al baño bajara hasta el siguiente nivel.

Habían transcurrido muchos días en los que Raúl calmaba y tranquilizaba a sus compañeros que lloraban por no ver a sus hijos, hijas, a sus madres, a sus esposas, a sus hermanos. Raúl les decía:

-Hermanos Dios está con nosotros él nos ayudará a salir de aquí, él nos cuidará y nos protegerá.

-Yoni está aquí para cuidar las heridas físicas las que sacan sangre, pero Dios nos aliviará las del alma. Tengamos calma.

Luis como jefe de la cuadrilla, los motivaba y les decía:

-Ya vienen a nuestro rescate, estoy seguro, en pocos días saldremos de aquí.

4. El héroe cumple su misión.

Dormían, conversaban, lloraban, se reían un poco todo en completa obscuridad y encierro total. Hasta que 17 días después:

-¡Miren es un tubo! ¡Nos han encontrado! Exclamo Luis.

Hubo emoción, llanto, alegría, gritos y pronto se acercaron a Luis.

Luis escribió rápidamente en un papel:

-Estamos bien los 33.

Entonces les contestaron los ingenieros, que debían ser pacientes y buenos amigos, pues los rescatarían pero tardarían muchos, pero muchos días más. Pues debían excavar con cuidado la tierra para que no existiera otro derrumbe.

Luis se aseguro de unir a los 33 mineros como amigos, Raúl les dio fuerza espiritual, Yoni les cuidaba heridas y Mario los alegraba con su simpatía.

5. La situación es restablecida y el héroe es recompensado.

Llegó el gran día fue el 12 de octubre del 2010, casi 70 días después que por medio de un tubo de acero introducido a la tierra y una capsula llamada Fénix que pudo llegar hasta el desayunador, uno a uno los mineros fueron saliendo de la tierra.

El último en salir de la mina fue Luis, quien al salir y estrechar la mano del Presidente de su país le dijo:

-Lo hemos logrado.

El Presidente le dio las gracias a Luis por ser un buen líder y gran amigo del resto de los mineros. Todos estaban orgullosos de los mineros por ser tan valientes.

Evidencias del relato presentado a los niños:

1.-Los niños intervinieron oralmente en algunos momentos, cuando la educadora los interrogó:

• Al terminar el párrafo de la descripción del derrumbe, ella les preguntó: ¿Qué es un derrumbe?, ¿cómo se sentirían ellos en una situación así?

• Cuestionó con respecto a la situación de vivir en un lugar caluroso, obscuro, pequeño y comiendo solo atún y agua, sin abrazar a sus seres queridos, sin televisión y sin radio. Esperando a ser rescatado.

2.-Los niños dibujaron el sistema por el que fueron rescatados los mineros, para observar su comprensión.

jueves, 14 de octubre de 2010

viernes, 8 de octubre de 2010

La biografía y los recursos lingüísticos.

Elaboración de un guión de tutoría: Propuesta.


La biografía y los recursos lingüísticos.

Guadalupe Soberano Cortés

«Que un individuo quiera despertar en otro individuo recuerdos que no pertenecieron más que a un tercero, es una paradoja evidente. Ejecutar con despreocupación esa paradoja, es la inocente voluntad de toda biografía.» J. L. Borges.

Tema de estudio: La biografía.

Nivel: Secundaria

Grado: Segundo

Asignatura: Español

Bloque: 3

Competencia a desarrollar:

El alumno utiliza adecuadamente recursos lingüísticos que expresan temporalidad, causalidad y simultaneidad (nexos y adverbios) en la redacción de biografías, tomando en cuenta el texto leído.

Aprendizaje esperado:

Utilizar adecuadamente recursos lingüísticos que expresen temporalidad, causalidad y simultaneidad (nexos y adverbios) en la redacción de biografías.

Situación didáctica:

Se le da a leer al tutorado un fragmento del libro Confieso que he vivido Memorias de Pablo Neruda titulado Gabriela Mistral (Anexo 1).

Secuencia didáctica para la tutoría.

a) Después de leer se le pide al tutorado nos relate de qué trata el texto.

b) ¿Identifica de qué tipo de texto se trata? ¿Por qué piensa que es de ese tipo?

c) ¿Qué sabe de Gabriela Mistral? Busque otros datos.

d). De acuerdo a lo que leyó infiera cómo era la situación sociopolítica de Chile en el tiempo en que vivió Gabriela Mistral. Apóyese en algunas palabras clave del texto.

e) ¿Puede determinar las causas que dieron origen a su producción literaria?

f) Apóyese en los textos leídos para describir la personalidad de Gabriela Mistral.

g) Localice en los textos leídos tres usos de adjetivo calificativo que describan a Gabriela Mistral.

h) Observe el enunciado:

A los 15 años se enamoró platónicamente de Alfredo Videla Pineda, hombre rico y hermoso, más de 20 años mayor que ella, con el que se carteó durante casi año y medio.

i) Localice la aposición que describe cualidades de un personaje.

j) ¿Recuerda qué es una aposición? Busque otra en las lecturas realizadas.

k) En el enunciado siguiente encontramos un participio que describe una cualidad de unos personajes, encuéntrelo.

Gabriela Mistral fue recibida con un arco de triunfo, escolares destacados de diferentes colegios y las autoridades de la región, además se la honró con el título de Honoris Causa por la Universidad de Chile.

l) Recuerda qué son los participios? ¿Cuáles son sus terminaciones?

ll) Busque en los textos leídos otros ejemplos de uso de participio que describan cualidades de los personajes.

m) Lea detenidamente los siguientes enunciados tomados de la lectura del Anexo 1.

* En este mes de septiembre florecen los yuyos.

* Aquí en la costa golpea, desde hace cuatro días con magnífica furia el viento sur.

Localice:

Dos complementos circunstanciales de tiempo (¿cuándo?)

Un complemento circunstancial de lugar (¿dónde?)

Un complemento circunstancial de modo (¿cómo?)

n) ¿Para qué sirven los complementos circunstanciales en los textos?

ñ) Haga una lista de veinte verbos conjugados localizados en la lectura del Anexo 1 y diga el tiempo en que están conjugados.

o) ¿Puede concluir cuáles son los tiempos verbales que se utilizan en la redacción de biografías?

p) Busca en el texto una expresión que consideres es sinónima de la expresión: “…tal vez un comentario burdo que hería su condición de soltera”

q) Localice en el texto proporcionado recursos lingüísticos que nos permiten organizar los diferentes momentos en que intercalamos los párrafos o grupos de oraciones para construir el texto biográfico que expresan temporalidad, causalidad o simultaneidad de las acciones.

Ejemplo:

Tiempo después conoció a Romelio Ureta.

r) Observe la estructura de esos recursos lingüísticos y trate de distinguir en ellos los nexos y adverbios que los conforman. Si no recuerda qué son los nexos y los adverbios, busque información.

s) Elija un personaje. Escriba su biografía. Narre la historia tomando como referencia la estructura del texto leído. Utilice recursos lingüísticos que expresen temporalidad, causalidad y simultaneidad de las acciones.

Anticipación de respuestas.

El tutorado puede presentar confusión en el manejo de temas como: tipos de texto, tiempos verbales, adjetivos calificativos, participio, aposición, complemento circunstanciales, nexos, adverbios, o presentar problemas en la localización de otros datos sobre la vida de Gabriela Mistral, según el caso, se le pide que recurra a la consulta de manuales de gramática, la internet o a los anexos 1, 2 y 3 que se han preparado para el estudio del tema.


Fuentes de consulta:

SEP (2006). Español. Educación Básica. Secundaria. Programas de Estudio 2006. Conaliteg, México.

Grijelmo, Alex (2009). La gramática descomplicada. Taurus. México.

Larousse (2007). Gramática. Lengua Española. Reglas y ejercicios. Larousse.

Carrasco, Alma y otros. Español 2. Secundaria. Ed. Castillo. Primera edición. 2007. México.

Del Valle Guerrero Estela y otros. Español 2. Secundaria. Ed. Castillo. Primera reimpresión 2009. México.

Neruda, Pablo (s/d). Confieso que he vivido. Memorias. Seix Barral. México.


ANEXO 1
Gabriela Mistral desde la perspectiva de Neruda en Confieso que he vivido.
Gabriela Mistral.

Ya he dicho anteriormente que a Gabriela Mistral la conocí en mi pueblo, en Temuco. De este pueblo ella se separó para siempre. Gabriela estaba en la mitad de su trabajosa y trabajada vida y era exteriormente monástica, algo así como madre superiora de un plantel rectilíneo.

Por aquellos días escribió los poemas del Hijo, hechos en limpia prosa, labrada y constelada, porque su prosa fue muchas veces su más penetrante poesía. Como en estos poemas del hijo describe la gravidez, el parto y el crecimiento, algo confuso se susurró en Temuco, algo impreciso, algo inocentemente torpe, tal vez un comentario burdo que hería su condición de soltera, hecho por esa gente ferroviaria y maderera que yo tanto conozco, gente bravía y tempestuosa que llaman pan al pan y vino al vino.

Gabriela se sintió ofendida y murió ofendida.

Años después, en la primera edición de su gran libro, puso una larga nota inútil contra lo que se había dicho y susurrado sobre su persona en aquellas montañas del fin del mundo.

En la ocasión de su memorable victoria, con el Premio Nobel cernido a su cabeza, debía pasar en el viaje por la estación de Temuco. Los colegios la aguardaban cada día. Las niñas escolares llegaban salpicadas por la lluvia y palpitantes de copihues. El copihue es la flor astral, la corola bella y salvaje de la Araucanía. Inútil espera. Gabriela Mistral se las arregló para pasar por allí de noche, se buscó un complicado tren nocturno para no recibir los copihues de Temuco.

¿Y bien, esto habla mal de Gabriela? Esto quiere decir simplemente que las heridas duraban en las entrepieles de su alma y no se restañaban fácilmente. Esto revela en la autora de tanta grandiosa poesía que en su alma batallaron, como en cualquier alma de hombre, el amor y el rencor.

Para mí tuvo siempre una sonrisa abierta de buena camarada, una sonrisa de harina en su cara de pan moreno.

Pero, ¿cuáles fueron las mejores sustancias en el horno de sus trabajos? ¿Cuál fue el ingrediente secreto de su siempre dolorosa poesía?

Yo no voy a averiguarlo y con seguridad no lograría saberlo y, si lo supiera, no voy a decirlo.

En este mes de septiembre florecen los yuyos; el campo es una alfombra temblorosa y amarilla. Aquí en la costa golpea, desde hace cuatro días, con magnífica furia el viento sur. La noche está llena de su movimiento sonoro. El océano es a un tiempo abierto cristal verde y titánica blancura.

Llegas, Gabriela, amada hija de estos yuyos, de estas piedras, de este viento gigante. Todos te recibimos con alegría. Nadie olvidará tus cantos a los espinos, a las nieves de Chile. Eres chilena. Perteneces al pueblo. Nadie olvidará tus estrofas a los pies descalzos de nuestros niños. Nadie ha olvidado tu “palabra maldita”. Eres una conmovedora partidaria de la paz. Por esas, y por otras razones, te amamos.

Llegas, Gabriela, a los yuyos y a los espinos de Chile. Bien vale que te dé la bienvenida verdadera, florida y áspera, en conformidad a tu grandeza y a nuestra amistad inquebrantable. Las puertas de piedra y primavera de septiembre se abren para ti. Nada más grato a mi corazón que ver tu ancha sonrisa entrar en la sagrada tierra que el pueblo de Chile hace florecer y cantar.

Me corresponde compartir contigo la esencia y la verdad que, por gracia de nuestra voz y nuestros actos, será respetada. Que tu corazón maravilloso descanse, viva, luche, cante y cree en la oceánica y andina soledad de la patria.

Beso tu noble frente y reverencio tu extensa poesía.

ANEXO 2

1) Cómo usar los verbos.

Cuando nos referimos a hechos ocurridos en el pasado, a sucesos o acontecimientos que se desarrollaron hace un año, una década, un siglo o más, utilizamos por lo general verbos conjugados en tiempo pasado: canté, dedujimos, interpretaste, tradujo, etc.

Otro tiempo que se emplea en este tipo de escritos (biografías) es el copretérito. Éste se reconoce por sus terminaciones –aba, -ía. Ejemplos: cantaba, leía, paseaba, tenía, etc.

El copretérito se utiliza en las descripciones, para indicar las cualidades o defectos que una persona tenía, es decir, lo que la caracterizaba. Para algunos lingüistas, éste es un tiempo que expresa una costumbre en el pasado. Ejemplo: Mi abuelo, apenas hace cinco años, todavía caminaba por el parque, leía todas las tardes el periódico y fumaba por las noches su aromática pipa de madera de sándalo.

El presente es un tiempo que señala el momento mismo en que se realiza la acción verbal; sin embargo, este tiempo representa una de las formas verbales más flexibles y abiertas, pues se emplea en muchas situaciones de la vida cotidiana y, por tanto, de nuestra escritura.

Presente durativo: expresa una acción realizada antes, durante y después del momento en que se habla. Por ejemplo: “Vivo en Tlaquepaque”.

Presente habitual: Esta acción no ocurre exactamente en el presente, sino que se lleva a cabo habitualmente. Por ejemplo: “Siempre desayunamos a las siete de la mañana”.

Presente atemporal: Se utiliza con mucha frecuencia cuando definimos algo, aunque también se emplea en refranes, proverbios moralejas, etc. Por ejemplo: “La paremiología es el estudio de los refranes”.

Presente histórico: ésta es una modalidad muy empleada en la narración de los hechos pasados, de manera que acerca al lector del pasado, al momento en que se habla; por ello da fuerza y vida a lo que se narra. Es como si a través de una cámara de cine, viéramos en este instante, un hecho ocurrido hace quinientos años. Por ejemplo: “Julio Verne nace en una isla de la desembocadura del Loira, el 8 de febrero de 1828”.

2) Adverbios

Los complementos circunstanciales modifican a un verbo y pueden estar formados por una frase o sólo por una palabra, cuando esto último sucede se llaman adverbios. Por ejemplo: del verbo viajar podemos decir:

viaja Sí, no, nunca, constantemente, mucho, siempre, temporalmente, hoy, ahí, etc.

Este tipo de palabras llamadas adverbios modifican directamente al verbo, pueden significar negación, afirmación, tiempo, lugar, modo, es decir, funcionan también como complementos circunstanciales y son de mucha utilidad en la escritura, ya que expresan las situaciones o ambientes de nuestros escritos.

3) Antes, después o al mismo tiempo. Temporalidad y causalidad.

Para organizar los diferentes momentos en que intercalamos los párrafos o grupos de oraciones para construir un texto utilizamos palabras o frases a las que llamamos marcadores, que le dan claridad y coherencia a nuestro contenido.

Para empezar un tema: El propósito principal de, la obra trata de, me dirijo a ustedes para, esta historia comienza.

Otros concluyen o resumen: En resumen, en pocas palabras, en conjunto, en conclusión, para finalizar, para terminar, en fin.

Expresan la sucesión de las acciones. Además, luego, a continuación, así pues, a su vez, más tarde, más adelante.

Señalan simultaneidad: Al mismo tiempo, simultáneamente, en la misma época, a la par, entre tanto.

Marcan la causalidad: Por lo anteriormente dicho, con base en lo expresado, de acuerdo con lo señalado, de esta forma, de esta manera, debido a lo anterior, con lo cual, ya que.

Para introducir una idea distinta: En relación con, otro punto es, en cuanto a, con respecto de, con respecto a.

4) Organización temporal de las ideas.

Herramientas: Nexos temporales: adverbios y expresiones adverbiales de tiempo y de orden.

Inico Secuencia Fin

• primero

• antes

• al principio

• en primer momento

• desde aquí • luego

• después

• a continuación

• en seguida

• entonces

• cuando

• mientras

• al mismo tiempo

• posteriormente • al final

• por último

• finalmente

• al término

5) Coordinación de oraciones.

Herramientas: Nexos coordinantes: conjunciones copulativas, adversativas, y expresiones conjuntivas.

Conjuntiva Adversativa Distributiva Disyuntiva

• y

• , (coma)

• e

• ni

• que • pero

• mas

• sino

• sino que

• no obstante

• sin embargo

• con todo

• antes bien • ora…ora

• unos…otros

• ya…ya

• sea…sea

• bien…bien • o• u

REGISTRO DE TUTORIA: Sonetos.

Tutor: Norma Angélica Sosa Medellín

Aprendiz: José Luis Miranda Rosario

En un encuentro programado invité a José Luis a conversar sobre el tema de sonetos con el firme propósito de profundizar en el estudio del mismo, este tema es una de las pasiones del escritor Miranda, quien de manera sencilla empezó a compartir conmigo sus conocimientos, saberes y sentimientos que le provoca escribir poemas .

Utilizando la técnica mayéutica – aristotélica mediante el planteamiento de preguntas, lo primero que hizo fue dar respuesta a la pregunta sobre la diferencia que existe entre las palabras poema y poesía: la poesía es un estado de ánimo, son sensaciones y percepciones que al adquirir la forma escrita o verbal se constituye en un poema con un esquema determinado por el poeta.



Acto seguido, y a partir de la información anterior, siguiendo la técnica de la entrevista, lo cuestiono acerca de los esquemas de rimas, particularmente la de los sonetos. Me platica sobre su experiencia lectora y comenta que el soneto es una forma poética introducida por los italianos, consolidado por Dante y Petrarca, traído a España por Juan Boscán y muy utilizado durante el Siglo de Oro de la literatura española. Una composición hecha al itálico modo constituida por catorce versos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, con versos endecasílabos y rima consonante.



Me comenta que el esquema se refiere a la rima, ya consonante, ya asonante, y que se anota utilizando letras mayúsculas para los versos de arte mayor y minúsculas para los versos de Arte menor. Que además se denominan de Arte mayor aquellos que cuentan con más de 8 sílabas y los de Arte menor, de 2 a 8 sílabas. Así el esquema del soneto clásico será ABBA ABBA CDC DCD cuya nomenclatura de mayúsculas equivale a más de 8 sílabas, estructurada con rima consonante similares en los dos cuartetos y diferentes pero encadenadas en los dos tercetos. Con versos de once sílabas.



Después de esta amplia explicación le pregunto acerca de que si los sonetos solamente están estructurados de esa forma y no de otra, y que si solamente con versos de once sílabas . A lo que responde: esa nomenclatura determina el soneto clásico, pero hay autores que elaboran sonetos con otro tipo de esquema, de acuerdo a sus necesidades y conceptos de belleza, a sus conocimientos y a su capacidad creadora e innovadora. Con respecto al número de sílabas, me refiere algunas normas de la medición y recuerda que si un verso termina en palabra aguda, se le deberá añadir una sílaba más; si la última palabra del verso es esdrújula, se le restará una sílaba y si la última palabra es grave, se queda con el número de sílabas que tiene. Así, continua comentando, que por esa norma, no hay versos de una sílaba, pues cada monosílabo es agudo y habrá que añadirle otra sílaba, lo que lo convierte per sé en bisílabo. Hablamos que para medir los versos hay que tener en consideración a la sinalefa, unión de dos sílabas en una sola cuando la palabra antecedente concluye en vocal y la consecuente inicia también con vocal. Deberá considerarse que la “y” por su sonido se considera vocal y forma sinalefa y la “h” no la rompe. También debe considerarse la diéresis para separar sílabas y la sinéresis para unirlas. En fin, ha sido un diálogo enriquecedor.

Enseguida pregunto qué significa rima consonante y si hay otro tipo de rima, que lo explique. Ello generó que el hábil escritor tuviera que escudriñar en su memoria, no utilizó otro recurso como el internet porque en la sala donde estamos trabajando éste no funciona. Entonces le mostré unos artículos que hablan sobre el tema y le solicité que buscara la información correspondiente . Esa lectura y su memoria, lo ayudaron a explicar la rima consonante como la repetición de los últimos sonidos de los versos que coinciden, a partir de la última vocal acentuada y que son iguales tanto en vocales como en consonantes.

Después de esa explicación que me pareció muy puntual le pedí que lo subrayara en los sonetos de Lope de Vega y Ricardo Yáñez y escribimos aparte los pares de rimas: nombre/hombre; canto/quebranto; aprieto/soneto, violento/delante. De ahí partió para poner ejemplos del otro tipo de rima, la asonante en la que solamente coinciden las vocales, a partir de la última vocal acentuada: circo/cinco.



Ya entrados en el tema de sonetos y emocionada por la retroalimentación que se estaba dando en la charla con el escritor Miranda, le solicité que leyera un texto de Julio Trujillo en el que se describe el intercambio de sonetos que se da entre ese autor y Alejandro Aura. Se sorprende al enterarse de la muerte de Aura, a quien recuerda no hace mucho como el Secretario de Cultura del Distrito Federal, durante el gobierno del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Aura lo conmueve con sus sonetos para antes de morir, escritos precisamente antes de su propia muerte. A partir del intercambio entre el escritor Miranda y yo, él manifiesta el deseo tener todos los sonetos de Aura, su libro para leerlos. Y eso me lo agradece: haberlo colocado en la antesala de degustar un exquisito banquete poético ya insinuado en la lectura que le proporcioné.

Por los vastos conocimientos del escritor, me atrevo a pedirle que confeccione un soneto a fin de que cuanto hemos investigado y recordado en teoría pueda aplicarse en la práctica. Acepta el reto y se dispone a estructurar un soneto clásico, con verso endecasílabo, rima ABBA ABBA CDC DCD:

SONETO

La belleza de esta tutora encarga

a guisa de soneto, entregue raudo,

catorce versos, manera de laudo,

que orlen su bruna cabellera larga.



Dispongo cien palabras a la carga,

la cima popular dejo en recaudo

lanzo cuartetos, tercetos, tal Saulo

y mando rima y verso, metro y adarga.



La lindeza de la norma demanda

diseño puro, exquisito y admirable

ceñido a la corona, escrito en banda



De este plan emergente y responsable

que por avenidas de Campeche anda

a ritmo de mar, trabajo admirable.

Al entregar el soneto y leerlo me percato de que cumplía con todas las características de un soneto clásico y además estaba escrito para mí y la función tutora que desempeño en el PEMLE, así que me sentí afortunada por la dedicatoria del soneto y la retroalimentación en un tema que de inicio parecía simple, pero que en la marcha, fuimos profundizando y resultaba un cuento de nunca acabar, ya que conforme conversábamos del tema “sonetos” salían otros comentarios por ejemplo: los estilos de diferentes poetas, los temas que abordaban ellos en sus creaciones, el reflejo de la historia de vida de los escritores y la forma en que nos identificamos con ellos .